Cap.8 - Mercado Común (1985)


       "Suspense" no terminó de conectar con la gente todo lo que se esperaba, por lo que Azul y Negro decidieron apostar muy fuerte, tirar la casa por la ventana y jugárselo todo con su siguiente trabajo: "Mercado Común", un disco que se grabó en Londres y que vivió una historia muy curiosa.

       Foto Promocional - 1985 Alrededor de cuarenta canciones se escribieron para la selección del elepé. En la composición y armonía volvieron a una especie de mezcla entre "La Edad de los Colores" y "La Noche". Hay que destacar que en "Mercado Común" hay temas muy popys, de guitarra fuerte y otros más marcadamente electrónicos, en la onda de "Isadora" o "Me Estoy Volviendo Loco". Cuando quedaron las diez elegidas había que ponerlas un nombre y bautizarlas. Sólo una, "Miedo al teléfono", era intocable del disco, ya que la amenaza del infernal medio de comunicación era lo suficientemente irritable y terrible para su condición de intocable.

       Un frío día de diciembre, en el Café Comercial de Madrid, Julián Ruiz le sugirió a Eduardo Haro Ibars la idea de que un poeta urbano como él escribiera una letra cínica, hipócrita y seductora sobre el manido y oportunista tema del "Mercado Común". Diez días después, el tristemente desaparecido Haro Ibars entregaba una letra en clave de humor y cinismo sobre el "Mercado Común". Brillante, bella y poética, encajaba con la clave exacta del "reggae" a lo Mar Menor.

       Paralelamente, productor y artistas habían estudiado una lista de ingenieros con créditos maravillosos. En la lista estaban John Hudson (Ultravox, Freur), Nigel Walker (Japan), Steve Tayler (The Fixx, Rupert Hine), Dave Jacob (McCartney, Bernard Edwards). Pol Ferguson, el amigo de Azul y Negro en Londres, tuvo esa lista a primeros de diciembre. Contestaba quince días después con el nombre de Jacob, En Advision con D.Jacob y J.Ruiz en el centrico estudio Advision, vieja casa de los éxitos de Roy Thomas Baker, Pink Floid, Emerson Lake & Palmer, Yes, Paul McCartney, etc.

       Pero todavía quedaba más, mucho más. Un trabajo de reproducción que llevaría a productor y artistas a Barcelona, al nuevo estudio de José María Mainat (La Trinca, Crónicas Marcianas, etc.), que es el maestro en zen del CMI-Fairlight. Exactamente allí se eligieron unos ciento veinte sonidos diferentes que se irían a utilizar en el estudio de Londres.

       Entre ellos, los coros del ejército ruso para "Semilla Glacial", las flautas africanas para "Mercado Común", los metales de "Mar Menor", los ambientes orquestales de Wagner... Incluso se le había pedido a un especialista de efectos sonoros para el cine algunas cintas especiales. Por ejemplo, la máquina de escribir que se oye en "Números Rojos", los portazos de "La Secta" o la industria sonora de "La Escapada".

       Todos ellos quedaron capturados en la computadora del Fairlight. Y algunos otros más, como el "Alló", que les cedió gentilmente Rosa María Sardá, o los infinitos efectos sonoros que tomaron de los veinte discos sin estrenar de José Antonio Abellán (Presentador de "Tocata" Antiguo locutor de 40 Principales, y que actualmente es el director del famoso programa "La Jungla"). Entre ellos el sónar de submarino para "Mar Menor" o los cañonazos de la I Guerra Mundial para "Juego Criminal".

       Entre los meses de enero y febrero de 1985, por los estudios Advisión pasaron el Kurweill -escuchar la cuerda más real de "El arte que no se ve"-, synclavier II -maravillosos sonidos digitales-, la nueva Linn-9.000 -percusión de "Miedo al Teléfono"- y una lista larguísima de última tecnología que lograba su coronación con la magia de José María Mainat al programar el CMI II Fairlight. Magia que tenía incluso a los ingenieros ingleses asombrados por la rapidez y brillantez de la programación.

       Portada Mercado Común Carlos y Joaquín, Azul y Negro, no quisieron que nadie más tocara en el álbum. Cuando el trabajo estaba terminado, el ingeniero Dave Jacob confesó su admiración por la calidad de los músicos. Sólo dos. Y bastaba. A los ocho días de grabación, Chris Morton, autor de las portadas de Dire Straits, Theatre of Hate, Tom Verlaine, etc., se había puesto en contacto con Julián Ruiz. Una vez más el productor explicó que la portada tenía que ser cínica hipócrita y seductora.

       Durante los últimos días de las mezclas finales, Chris Morton se presentó con la portada de "Mercado Común" y con su flamante premio a la mejor portada del año por "Alchemy" de Dire Straits. Estaba doblemente contento y excitado. La satisfacción, por el premio y el entusiasmo que se reflejaba en los rostros de artistas, director artístico de la compañía y productor. El mapa de Europa había cambiado de colores, incluso de banderas. La ceremonia de la confusión del Mercado Común sólo acababa de comenzar y aún persistía cuando el disco vio la luz.

       Pero Azul y Negro sí había hecho un Mercado Común Brillante. De este trabajo se extrajeron varios sencillos: "Números Rojos" fue el primer single, le siguió "Miedo al Teléfono" y por último "Semilla Glacial".

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