En 1.997, Carlos comienza a despertar de ese largo letargo musical en el que había estado sumido y comienza a dar nuevas señales de vida con la edición de un maxi-vinilo para el sello Parking Records de Quality Madrid. En esta ocasión grabó en el estudio del propio sello en colaboración con Rubén García (hoy conocido por Chop Shuey), y con el nombre artístico de "Basso", se trataba de un proyecto entre el electro funk y el dance, con el título "Funky Locomotion".
En 1.998, Carlos Gª-Vaso retomó definitivamente
y con más energía que nunca su retorno al mercado discográfico, pero esta
vez bajo el lema: "Hágalo Vd. Mismo", es decir, se creó él mismo la infraestructura
necesaria para poder editar discos sin depender de nadie: estudio de grabación
(TECHNOVISION),
sello independiente (VASO MUSIC), editorial musical (GVEM) y diseño gráfico
(PHOTO MEDIA DESIGN); a pequeña escala pero efectivo.
Todo empezó como consecuencia de la apertura al público de su estudio de grabación, en su propia casa y a base de tecnología digital, comenzó a grabar a diversos artistas consiguiendo resultados muy interesantes; tanto, que lo que en principio pretendían ser tan sólo maquetas sonaban como discos perfectamente editables. Por consiguiente, dio de alta su propio sello independiente: VASO MUSIC y empezó a fabricarlos. La idea era poner al servicio de cualquier artista toda la infraestructura necesaria para que su obra fuese editada sin tener que estar obligado al antojo de las grandes discográficas que, generalmente en el 99% de los casos, desechan todos los productos que se les ofrecen. De esta forma y prácticamente por el precio de costo el artista ve su obra editada que puede utilizar para autopromocionarse, venderla, o hacer lo que quiera.
El primero fue "Huamán", un arpista peruano al que Carlos arregló sus temas con atmósferas naturales, colchones de sintetizador y algunas sutiles percusiones. El resultado fue el CD "El Arpa Andina", su escucha es una extraordinaria cura antiestrés.
El segundo fue su primer CD en solitario como Carlos Vaso, la obra titulada "Innovate" nos presenta diez maravillosos cortes que contienen la esencia de Azul y Negro, tal como en los 80 se concebía el tecno pop y que parece recordarnos que este artista tiene todavía mucho que decir en este terreno.
Como consecuencia de la promoción de "Innovate", Carlos conoció a José
Antonio Álvarez, director de la revista de música y tecnología Future Music,
con él mantiene una gran amistad y grandes proyectos conjuntos. Carlos ya
lleva dos años colaborando en la revista con un articulo mensual de opinión
titulado ¡Que lo sepas! que puedes encontrar totalmente recopilado en esta
misma web. Su lectura es muy recomendable para todos los que pretendan iniciarse
en los entresijos de la industria musical.
A partir de entonces la productora de Carlos Vaso edita una media de dos CD's al mes de toda índole: cantautores, grupos pop, heavy, tecno, étnico, latino, tradicional (tunas)... hasta música clásica.
A destacar su segunda obra en solitario "Simbiosis", una auténtica maravilla
musical a caballo entre le electrónica y la world music, con una sensibilidad
y una calidad de grabación realmente increíble que confirman a Carlos Vaso
como uno de los creadores musicales españoles más versátiles y originales
de los últimos años. Lástima que su pequeño sello no tenga los recursos económicos
necesarios para promocionarlo como se merece y sus campañas de publicidad
se limiten a unas cuantas revistas especializadas e Internet, pero todo se
andará...supongo, me alegraría por él, por todo lo que ha luchado, por su
honestidad intachable y por los buenos ratos que su música me ha hecho pasar.
Sospecho yo que AZUL Y NEGRO todavía no ha dicho su última palabra, seguro
que pronto nos sorprenderán con algún nuevo misterio musical, tal y como nos
tienen acostumbrados.
2001 significa el despegue definitivo
del sello Vaso Music, se editan 36
referencias
en CD de todo tipo de música y Carlos publica su tercera obra en solitario:
"The Musical Mystery Box": un álbum más electrónico
y bailable que los dos anteriores, Innovate (1998) y Simbiosis (1999). En
esta ocasión, las secuencias, sonidos y bases de The Musical Mystery
Box miran con descaro al nuevo milenio, pero en ningún momento ensombrecen
aquellos planos melódicos que entregaron el éxito a Azul y Negro,
la mítica technoformación de los 80 que lideró el propio
Carlos y que desde entonces, modela el pulso característico de su música.
Son 15 pistas erigidas sobre el ritmo de la tecnología, con mestizaje
instrumental, bajos profundos y sintetizadores expresivos, programados y controlados
magistralmente desde la seguridad que otorga a Carlos Vaso su experiencia
en la creación de música avanzada.
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